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¿El tamaño importa?

  • Esta duda se me generó en una charla con un contador amigo, días pasados, donde debatíamos si el tamaño para hacer negocios tiene importancia.

    Particularmente la duda había sido originada en un comentario que él me hacía relacionado con una posibilidad que tenía de conseguir una nueva cuenta pero que necesitaba una estructura mayor a la actual a los efectos de conseguirla.

    Por eso, y de allí la pregunta:

    ¿El tamaño importa?

    Desde mi punto de vista, creo que al momento de generar nuevos negocios el tamaño no importa.

    En mi experiencia he llegado a la conclusión que carece de importancia si nuestra empresa tiene un tamaño importante o no sino, desde el punto de vista del decisor, lo que realmente tiene importancia es el convencimiento que nosotros resolvemos los problemas planteados.

    Por eso la clave está en resolver los problemas. Solucionar los conflictos. Lo decíamos en otra entrada hace un tiempo. Lo único que importa son los resultados.

    Entonces, y desde esta manera de ver la cosa, no importa tanto el tamaño. Lo que importa es la percepción del tamaño. La percepción de que nosotros tenemos el tamaño indicado para resolver el problema planteado.

    La unión hace la fuerza

    Reconozco que hay casos donde necesariamente tenemos que dar la imagen de una estructura mayor a la que tenemos o a la que necesitamos porque eso tiene directa relación con la seguridad que se brinda al cliente.

    Obviamente que eso es una creencia que no muchas veces resulta en resultados positivos.

    Ha cuantos nos ha pasado que dirigimos nuestros problemas hacia una estructura profesional grande y luego nuestro caso termina siendo manejado por gente inexperta, abrumada por la cantidad de trabajo y que no le dedican el tiempo suficiente mientras los expertos se dedican a temas de mayor importancia???

    Esto en mi profesión, esto es algo de todos los días.

    De todas maneras, hay algunos casos donde el tipo de trabajo o el tipo de cliente demandan una estructura mayor a la que tenemos y ello será su base de confianza.

    En esos casos, donde se necesita estructura para conseguir el trabajo, pero paralelamente no se puede financiar la estructura por que no se tiene el trabajo, es el momento donde se llega a esa encrucijada difícil de solucionar y que hablábamos con este profesional amigo.

    Intercambiando ideas como los novatos que somos, llegamos a la conclusión que en estos casos, lo importante es que tiene que transmitirse seguridad y experiencia.

    Por eso, muchas veces la percepción del tamaño se logra construyendo un equipo, asociándose con otras empresas o profesionales a los efectos de crear el valor necesario y brindarle a nuestro cliente la seguridad que busca.

    Pienso que una buena manera de hacer eso consiste en acercarse a otros profesionales, discutir claramente los términos de la relación y enfrentar la propuesta de esa forma.

    Hoy eso es un modo bastante común de trabajar y ese fue mi consejo.

    Y Ustedes, que opinan? El tamaño importa o no?

  1. #1 Carlos Gabriel Sánchez says:
    February 26, 2009 at 12:17

    Cuando hablamos de tamaño, nos estamos refiriendo a un nuevo cliente que creemos o suponemos, es demasiado grande/complejo para nuestro negocio.
    El saber en todo momento “quien es nuestro cliente?” es lo que nos da identidad. Lo que nos enfoca. El ejercicio de contestar esa pregunta nos define como negocio. Porque seguramente si somos “chicos” operamos en un nicho al que tenemos acceso full, en el que nos diferenciamos y nuestro cliente nos percibe, nos busca y nos aprecia y al que los “grandes no pueden ( o no quieren ) llegar o simplemente ni se enteraron que ese nicho existe. En ese contexto, cada tanto puede aparecer el tio de un amigo que tiene llegada a un gran cliente y nos sentimos tentados de tenerlo en nuestra cartera. Esto implicaría Imagen, Ingresos ( y tal vez rentabilidad ). Pero mas allá de que quizá me obliga a cambiar mi estructura, mi forma de trabajar, mis costos; también en cierta forma estaría cambiando mi identidad. Quizá me pondría al alcance de competidores de tamaño considerable con los que no quiero cruzarme, quizá haga visible mi nicho y es probable que me desposicione o que lo desatienda. Supongo que la respuesta a “vale la pena?” esta relacionada con los objetivos. Depende de si este giro de 90 o 180 grados es una evolución. Si ahora voy a dedicarme ( tambien o en vez de ) a este nuevo tipo y tamaño de clientes con tales o cuales características o si es solo una oportunidad momentánea.

  2. Hola Carlos, muy buen aporte. Tocaste un punto que creo que es neurálgico en esa decisión y está relacionado con tener claro los objetivos hacia donde queremos ir y evaluar cada decisión que se tome en función de ello. Si tenemos claro eso, tomar las decisiones es más fácil. Eso lo mencionaba en otro post acá en el blog. Gracias y saludos,

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